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martes, 14 de febrero de 2017

La fragua literaria leonesa: Mario Tascón

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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Mario Tascón: "Ser maestro me ha convertido en alumno para aprender"

Manuel Cuenya | 14/02/2017 - 09:06h.

El periodista y narrador berciano Mario Tascón, autor de 'Escribir en Internet' y coautor de 'La Biblia bastarda', entre otros, tiene previsto escribir un par de ensayos y otra novela con su hermano Fernando.

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Reconocido y prestigioso periodista, en el ámbito nacional y aun en el internacional (como asesor, por ejemplo, del 'Corriere della Sera'), Mario Tascón, que pertenece a la estirpe berciana de periodistas Tascón (véanse asimismo Fernando y Alberto), fue uno de los fundadores del diario 'El Mundo' e impulsor de su web ocupándose, en los noventa del pasado siglo, de la sección de infografía de 'El Mundo', con la que consiguiera los máximos galardones en los premios de la Society of News Design (SND), aparte de varias medallas de oro, menciones especiales del jurado y un Best of Show.
También, en la década del 2000, ejerció como Director General del área digital del Grupo Prisa, encargándose de las páginas web del diario 'El País', el rotativo económico 'Cinco Días', el deportivo 'As', la radio 'Cadena Ser' y la radio fórmula musical '40 Principales', entre otros. Tascón fue posteriormente editor en la compañía Diximedia, impulsora del periódico nativo digital Lainformación.com
En su trayectoria profesional como periodista también cabe señalar que es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. A este respecto dice que ha sido para él una escuela estimulante "en la que ser maestro me ha convertido en alumno para aprender", apostilla este gran periodista, especializado en el mundo digital y los nuevos medios, autor y director de 'Escribir en Internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales', el primer manual práctico de uso de Internet en español, con el objetivo de escribir de forma correcta en la Red, "una gran obra que afortunadamente prosigue en Internet gracias a los esfuerzos de la Fundación del Español Urgente (Fundéu)", señala Mario, quien es también coautor de los ensayos 'Ciberactivismo'. Las nuevas revoluciones de las multitudes conectadas' y de 'Twittergrafía. El arte de la nueva escritura'.
"Twittergrafía es un divertido antecesor de 'Escribir en Internet', que todavía a día de hoy es una referencia que no ha pasado de moda"
Cuenta este narrador berciano que 'Ciberactivismo' es una de las obras de las que está más orgulloso porque se anticipó a fenómenos que hoy están en boca de todo el mundo, "además planteó tesis que en su momento fueron visionarias". Por su parte, "Twittergrafía es un divertido antecesor de 'Escribir en Internet', que todavía a día de hoy es una referencia que no ha pasado de moda", precisa Mario, quien, entre sus muchas labores, ha impartido clases en la Universidad de Navarra, en el CEU San Pablo de Madrid y aun en universidades norteamericanas y europeas.
En la actualidad, es socio director de Prodigioso Volcán, una compañía de consultoría estratégica, dirección de proyectos, arquitectura de la información, estrategias de comunicación y diseño para nuevos medios.
Periodismo y Literatura
Entrenado en la escritura, a resultas de su trabajo como periodista, Mario es también narrador, contador de historias, "hay muchos periodistas que escriben literatura y lo contrario, parece bastante natural", aclara él, cuyo estilo de escritura ha sido influido por la prensa, "el modo periodístico de escribir los reportajes y las entrevistas es lo que me ha moldeado el estilo", reconoce el coautor de 'La biblia bastarda', que escribiera, al alimón con su hermano Fernando (a quien también le dedicamos una fragua en este mismo periódico).
En realidad, a la hora de escribir esta obra, Mario recuerda que "cada uno fue escribiendo una parte tras pactar un hilo argumental y una trama, luego repasamos varias veces la totalidad cada uno de nosotros para ajustar el estilo".
'La Biblia bastarda' (Planeta, 2013), cuyo motivo de escribir esta singular obra fue, según Mario, divertirse tanto él como su hermano Fernando, se ha convertido en todo un best seller, con una trama ficticia de intriga y espionaje, que se sustenta asimismo en una base sólida y documentada, con hechos y personajes reales. Una novela que nos ofrece dos líneas temporales de forma paralela, una a mediados del XIX (cuando se descubre el Códice Sinaítico, que podría poner en entredicho algunas partes de los evangelios), y la otra en torno a la II República española (donde se nos muestra una castigada por la miseria y la convulsión política, con un reportero de raza, que sale a la calle en busca de noticias, que se ve envuelto en un enredo, teniendo que enfrentarse a los intereses eclesiásticos). 'La Biblia bastarda' es, en su opinión, una buena mezcla de lo ficticio y lo real.
(Puedes continuar leyendo esta fragua en ileon.com):

domingo, 12 de febrero de 2017

De Salamanca a El Cielo gira


http://www.salamanca24horas.com/articulo/cultura/sala-palabra-acogera-viernes-presentacion-publicacion-mapas-afectivos/20170208133355996114.html

Me ha gustado volver a Salamanca, tierra familiar y entrañable, para presentar Mapas afectivos. Y sentirme arropado por Daniel Álvarez, berciano de San Pedro Mallo que vive en la ciudad helmántica, y Nicolás Miñambres, salmantino de Alba de Tormes que vive en León. 
Y por su puesto mi agradecimiento a Encarna, la mujer/compañera de Daniel y a Almudena Jiménez, del teatro Liceo, donde hiciera la presentación, que se mostró muy eficaz y resolutiva en los trámites previos y luego con su presencia y acogimiento en la sala de la palabra (bonito nombre para presentar un libro). 
También mi agradecimiento a Daniel, el técnico de la sala la palabra, y tantos cuantos asistieron al evento (no esperaba a tanta gente, la verdad, aunque algunas personas que sí me hubiera gustado ver no estuvieron). Y gracias al joven Juan Arnaiz Lafuente, que se mostró interesado en la charla. Bueno, creo que la charla interesó a todo o casi todo el mundo. Hasta hablé de la similitud entre los místicos españoles como Santa Teresa y los derviches que entran en éxtasis a ritmo sufí. 
Foto de Alberto Martín. En sala la palabra (teatro Liceo, Salamanca)

http://salamancartvaldia.es/not/140633/mapas-afectivos-viajes-emociones-manuel-cuenya/
Una pura coincidencia con Nicolás Miñambres, quien no estaba previsto que me presentara, pero a veces se dan estas casualidades. Y Nicolás, que maneja la palabra con soltura, me dedicó palabras afectuosas.
Por su parte, Almudena Jiménez, al decirle que era del Bierzo, me contó que en la Universidad de Salamanca había tenido un profesor del Bierzo: Molinero. Su profesor de Antropología, apostilló. Qué curioso, Rodríguez Molinero era, ya falleció hace unos años, de Quintana de Fuseros, pueblo hermano de Noceda. 
Me ha gustado recorrer los sitios de siempre, asomarme al mirador-balcón, donde está ubicada la Facultad de Químicas, para contemplar el discurrir del Tormes. Y echarle un ojo, una vez más, a la rana-calavera de la fachada de la universidad o bien a la Casa de las muertes, que siempre está cerrada, al igual que la casa donde viviera Unamuno. Y acercarme a la cueva de Salamanca, donde sigue estando el busto de Torres Villarroel. Y pasear por la Rúa Mayor. Y por supuesto por la Plaza Mayor. Compartir, en definitiva, momentos placenteros con Daniel y Encarna, que se mostraron hospitalarios, llevándome también al mítico bar-restaurante Bambú, aledaño a la Plaza Mayor, que uno conociera, en época estudiantil, por sus "palomas" (cortezas rellenas de ensaladilla rusa). Y esa conversación estupenda en la que -oh, sorpresa y azares de la vida- salió a relucir el documental El cielo gira', de Mercedes Álvarez, porque Encarna, la mujer de Daniel, es de Aldealseñor, donde la cineasta Mercedes Álvarez (también oriunda de este pueblo soriano) rodara este documental. Son amigas y se conocen de toda la vida. 

Confieso mi admiración por esta película sobre la memoria rural, sobre esos espacios y paisajes, esas gentes con las que me identifico. Os la recomiendo. 
El cielo gira, que tiene una sensibilidad parecida a En construcción, de Guerín (no en vano Mercedes Álvarez fue jefa de montaje del documental de Guerín), nos engancha con la poética de sus imágenes, con esos personajes de carne y hueso que nos cuentan, con transparencia, su forma de vida, incluso su aceptación, sin aspavientos y con naturalidad, de la muerte como algo que forma parte de la vida. 
El cielo gira también me hace pensar en las películas de Erice, entre ellas El sol del membrillo, en Elogio de la distancia, de Felipe Vega y Julio Llamazares, en Los montes, de Chema Sarmiento, Ancestral Delicatessen, de Gabriel Folgado  o en El árbol de los zuecos, de Olmi, entre algunas otras, como Los espigadores y la espigadora, de la cineasta francesa Agnès Varda. 
El asunto es que el cielo... de Salamanca (estos días algo tristón a resultas del clima) me ha llevado al cielo gira. 
Pues sigamos girando... con Mapas afectivos... o como sea. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mapas afectivos en Salamanca

http://www.tribunasalamanca.com/noticias/el-liceo-acoge-la-presentacion-de-mapas-afectivos-del-escritor-berciano-manuel-cuenya/1486566265

Mapas afectivos en Salamanca, aunque mejor sería decir que Salamanca es un espacio afectivo, uno de esos lugares que me ha enhechizado, como le ocurriera a buen seguro a Cervantes (léase su Licenciado Vidriera) y tantos otros, que han conocido y/o vivido en esta ciudad charra, que sigue atrayendo a estudiantes de todo el mundo. De todo el mundo, sí, además de alumnado de toda España, incluido el Bierzo, por supuesto, otrora nuestro campus, cuando la Universidad de León ni siquiera existía, o, en el mejor de los casos, acababa de empezar, con titulaciones que a algunos y algunas no les decían nada. O sí, pero el asunto era salir a ver mundo, salir por el mundo adelante para dar cuenta de la movida salmantina, que tenía buena fama, y la sigue teniendo, claro. Pues a esta ciudad castellana (y leonesa, no nos olvidemos) iban a parar rapaces y rapazas hasta del útero de Gistredo. Como Mingo, José, el de Alejandro, Jordi, Mar, Fernando... Qué tiempos aquellos. 
http://www.lavanguardia.com/vida/20161225/412895042578/la-sala-de-la-palabra-de-salamanca-arrancara-el-ano-con-la-presentacion-de-cinco-publicaciones.html
Visité por primera vez esta ciudad, donde te enseñan la rana y en ocasiones el astronauta de la catedral, hace muchos años, tantos que hasta he perdido la cuenta, es un decir. Y después de aquella primera visita me enamoré de su belleza, de sus monumentos (algunos andantes, quizá esto no me quedó muy lucido ni lúcido, pero lo dejaré, a ver si a partir de ahora hilvano mejor el discurso), de su río, cuya historia me devuelve al Lazarillo, que me cautivó cuando lo leí hace una eternidad, y al que he vuelto en alguna ocasión, porque me invita a zambullirme en la picaresca, ay, tan presente antes, hoy y mañana en nuestra España de verbena y olé, nuestro país machorro, sólo apto para corruptos, fijosdalgo -hoy pijísimos-, y gentes trajeadas, con corbatín, dispuestas a arrearte 'estoupa' por todo el poramen del alma.
Pero esto forma parte de la farsa que vivimos acá y allá, esa vida falsaria, ese veneno, que conviene expulsar dándose por ejemplo un baño espiritual y balsámico en el sagrado Tormes (al que no arrojan los muertitos y muertitas, como hacen los hindúes en el Ganges). Y que este baño no coincida a ser posible con el lunes de aguas, o sí, que más da, el tema es darse un chapuzón, antes de zamparse un hornazo, con el fin de espantar los malos espíritus, el mal fario, la falsedad... porque Salamanca tiene alma bruja y rejoneadora, porque la Salamanquesa tiene algo que te atrapa y te hipnotiza, con el color dorado y carnal de sus monumentos, con la savia de sus gentes...
http://www.salamancaciudaddecultura.org/programacion/escena/details/1700-mapas-afectivos-manuel-cuenya.html
Tal es su duende, o su belleza, o su marcha nocturna... o su cielo... azul comestible... azul protector... que acabamos enamorándonos de esta tierra, en la que uno podría vivir la mar de a gusto (nunca olvidaré mi estancia allí), aunque tiene uno la impresión de que, para vivir en Salamanca, habría que seguir siendo estudiante, o, en el mejor de los casos, profesor, más que nada para estar ligado y aun religado a la universidad, que todo lo preside, en torno a la cual, como si se tratara de un fuego purificador, regenerador, se reúnen propios y extraños, ilustrados y 'dilustrados', todos ellos dispuestos a comerse un cachito de cielo, ay, ese cielo, esa genial obra pictórica que seguimos viendo en el que fuera el techo de la Biblioteca de la Universidad, con esas constelaciones, con esas estrellas, bajo las que contemplamos, absortos, el firmamento, la Vía Láctea. 
Bueno, en realidad los/las estudiantes llegan a la ciudad frayluisesca atraídos/as por la universidad (también por la fiesta) y esos cursos de castellano/español que tanto parecen gustar a los guiris. Será que la ciudad a orillas del Tormes se lo ha sabido montar muy bien. Por decirlo de un modo corriente y hasta vulgar. Y ha sabido sobre todo vender su lengua (que es la nuestra) y su cultura (que también es la nuestra, más o menos). 
http://www.salamanca24horas.com/articulo/cultura/sala-palabra-acogera-viernes-presentacion-publicacion-mapas-afectivos/20170208133355996114.html
Pues bien, el próximo viernes -dios mediante, que decía el cura de mi pueblo- para allá que me iré cual peregrino en busca, quizá, del santo Grial (ah no, que este Grial está en la capital de León, o eso dicen, habrá que darse una vueltina por el interior de San Isidoro, que por cierto tuvo relación con la villa de Noceda, o eso dicen también los sabios), en busca entonces de la santidad teresiana o sanjuancrucesca (¿se puede decir así? Ojalá los académicos y académicas de la lengua no le pongan vallas al campo de las palabrinas, que hartos de vallas y de muros estamos). 
En busca tal vez del fuego (como en la peli de Annaud), quiero decir de la espiritualidad que procura echar la vista al Tormes para entender, una vez más, que sus aguas siguen fluyendo, por los siglos de los siglos, como en la época de Torres Villarroel, por ejemplo, que fue un ilustre salmantino. 
Tantos ilustres e ilustrados ha dado Salamanca que uno, cuando visita la ciudad, tiene la sensación de acercarse, aunque sólo sea un poquito, a la Ilustración, a un tiempo bucólico (con parada en el huerto de Calixto y Melibea a echarse una siestecita), un tiempo aderezado con la serenidad que procura la contemplación del Tormes, momentos hermosos, que uno siente en sus entrañas. Ahora me entró la vena lírica y morriñosona. 

Salamanca,
insigne en armas y letras,
patria de ilustres varones,

       (Espronceda)

Estuve, estoy y estaré en Salamanca, el próximo viernes -si los dioses y las diosas que en el mundo son así lo quieren, y son muchísimos y muchísimas- presentaré Mapas afectivos en el céntrico teatro Liceo (sala de la palabra) en compañía del toreniense y salmantino Daniel Álvarez, impulsor y editor, junto al bueno de Paco Vuelta, de la obra de Paco González, otro toreniense ilustre e ilustrado. 

martes, 7 de febrero de 2017

La fragua literaria leonesa: Mónica Rodríguez

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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Mónica Rodríguez: "No hay buen escritor que no sea buen lector"

Manuel Cuenya | 07/02/2017 - 10:33h.

La narradora Mónica Rodríguez, autora de 'Alma y la isla', que obtuviera el XIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, que está ahora terminando un texto, que transcurre en la cuenca minera astur.

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Licenciada en Ciencias Físicas e investigadora en energía nuclear, Mónica Rodríguez, cuya auténtica pasión es la literatura, se planteó, hace ya un tiempo, dedicarse de lleno a la escritura creativa, algo extraordinario, habida cuenta de lo difícil que resulta dedicarse a las letras en este país.
Avalada por varios premios literarios, entre los cuales sobresalen el Ala Delta o el hecho de haber sido finalista en la Colección Barco de Vapor o Gran Angular, entre otros, además de publicar en editoriales potentes como la propia Colección Barco de Vapor, Edelvives, Anaya o Everest (ahora ya fuera de onda), le han permitido vivir de la literatura.
En su caso, reconoce que los premios han sido un gran aliciente, un empujón para seguir escribiendo en momentos de duda, en los se planteaba si merecía la pena tanto esfuerzo. "Los premios son dinero que se traduce en tiempo. Tiempo para dedicarme a mi vocación, a escribir solamente, sin volver al Ciemat para poder pagar la hipoteca y los gastos de una familia numerosa con perro incluido", señala con buen humor esta narradora y poeta, especializada sobre todo en Literatura Infantil y Juvenil, que entiende la escritura creativa como una necesidad, "una forma de mirar de mundo, de tratar de entenderlo o al menos de ordenar algunas ideas", una forma de vida y una vocación ligada a la lectura, tan importante para ella, hasta el punto de que "no hay buen escritor que no sea buen lector. Es imposible. Como decía Carlos Fuentes: 'Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor', porque escribir no empieza contigo. Y parafraseando a mi hermano Julio Rodríguez, que es muy certero y agudo: 'El valor de un escritor se mide por los autores que plagia'".
Así se expresa Mónica, convencida de que la escritura empieza con la lectura. "Yo leía mucho y de forma mimética comencé escribiendo poesía muy joven. Quería aplacar esa desazón que remueve a todos los adolescentes. Después empecé a escribir cuentos para contarle a mis amigos cosas que no era capaz de hacer de otra manera y finalmente no pude parar. Junté mis dos mayores aficiones: la escritura y la infancia, y aquí estoy después de un larguísimo camino, leyendo y escribiendo, gozando y sufriendo. Aprendiendo en este apasionante y también difícil mundo de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ)".
"Los premios son dinero que se traduce en tiempo. Tiempo para dedicarme a mi vocación, a escribir solamente, sin volver al Ciemat para poder pagar la hipoteca y los gastos de una familia numerosa con perro incluido"
Como especialista en Literatura Infantil y Juvenil cree que es imprescindible tener en cuenta el público al que va destinado, "que es un público exigente, crítico, pero que está en proceso de maduración y que bajo ningún concepto quiere que se le engañe".  Por eso, cuando escribe, según ella, trata de hacerlo desde su verdad, sin impostar la voz, sin engañar ni buscar artificios para complacer al lector o al mercado. "A veces consigo cosas interesantes, a veces no, pero al menos lo intento", matiza, encontrando una relación entre su formación como científica y su labor como literata.
Ciencia y poesía, un buen tándem
"Hay una relación a la hora de buscar la lógica interior del texto. Mi razonamiento es científico, aunque dentro como variables están todas las pasiones humanas. A veces las historias me resultan similares a los problemas matemáticos, hay varias soluciones, pero una es la óptima y esa es la que estoy buscando. A veces la encuentro y otras no. El planteamiento es exacto escriba LIJ o literatura de adultos", manifiesta Mónica, que, aunque nacida en Oviedo, tiene orígenes bercianos.
Su padre, que fuera Rector de la Universidad de Oviedo, era natural de Ponferrada. Y para ella el Bierzo es un referente familiar, está en sus raíces y en sus recuerdos. Es, en su opinión, un lugar donde vive la memoria de su padre.
"Cuando paseo por Ponferrada, a orillas del castillo, cerca del trocito de muralla que resiste junto a la casa que fue de mis bisabuelos, imagino a mi padre subiendo a la higuera que daba los mejores higos del mundo o viendo a la cabra milagrosa que dio leche a todos los hijos de los bisabuelos. Más arriba veo a mi padre junto a su hermana Julita, volviendo del cine, a la carrera, las mejillas coloradas, y a Julita cayendo en el rellano de la casa, fulminada. ¿Pero qué haces, Julita? Arriba, no te hagas la muerta. Y los llantos de la abuela Teresa y mi padre, parapetado tras las escaleras, viendo revolotear ese pájaro negro, que era la muerte. Y en aquellas calles, detrás del ayuntamiento, está mi padre jugando al fútbol, fumando a escondidas o comenzando los primeros programas de radio junto a Luis del Olmo; el abuelo diciendo: 'Deja eso, que con la radio uno no se gana la vida', ya ves tú. Y también veo a mi padre dando clases en el instituto, algo tirano y joven, y a mi madre, aburrida, con la mejilla apoyada en la mano, haciendo problemas de matemáticas para entretenerse, mientras su primera hija, Marta, mi hermana, dormitaba en la cuna, durante aquel año que vivieron en Ponferrada, después de casarse, y eran tan jóvenes como aquella fotografía en blanco y negro que conservo en mi casa", rememora con nostalgia Mónica,
Son muchos sus recuerdos acerca de la capital del Bierzo, entre los que se encuentran las Semanas Santas de su infancia, con olores y sonidos característicos, como el olor a sangría y a cera, el tambor retumbando, "la trompeta: Tiriríiiii, pun, pun, pun", y a su  hermano Julio, que también es escritor (al que le hemos dedicado una fragua en este mismo periódico digital), vestido de Nazareno, con la cruz al hombro, protestando, "y yo callada, pensando que no era justo que solo fueran de nazarenos los hombres y eso que yo no quería. Y el silencio y la muchacha loca que limpiaba en el piso de mis tíos y el olor del rellano de la casa de mi abuelo. Todo eso es Ponferrada para mí y también más cosas". Así recuerda la capital del Bierzo la autora de 'Alma y la isla', entre otros muchos libros.

lunes, 6 de febrero de 2017

Amanece, que no es poco

Os dejo esta reseña, publicada en el periódico El Buscador, sobre la película de Cuerda, Amanece, que no es poco.
Una cinta que sigue causando impacto entre la gente que la ve porque es trata de un ejercicio de surrealismo, que nos muestra lo esencial como banal y lo superficial y cotidiano como si fuera realmente trascendental.  
Además de citarse a Faulkner o Dostoievski en la peli, también se mencionan a Pedro Salinas y Kavafis. Y Ada o el ardor, de Nabokov. 
"El Amor es una patología tentadora y gratificante, que siempre deja su poso de hiel" (Amanece, que no es poco)



Amanece, que no es poco es una de esas películas que se le quedan a uno grabadas en la memoria, lo que apunta sin duda a que se trata de una obra que te deja huella y te invita a reflexionar. Como las grandes pelis del maestro Hitchcock, que han calado hondo en nuestro subconsciente.  
Una película de culto en la actualidad, aunque en la fecha en que se estrenó no llegara a ser del todo comprendida por el público. Qué curioso. Pero el paso del tiempo ha situado  esta gran obra en el lugar que se merece.
El genial Cuerda, que también ha dirigido otras películas magníficas como El bosque animado, filmó esta peli a finales de los años ochenta en varias localidades de Albacete, donde él viviera su infancia.
Amanece, que no es poco es un film coral, donde todo un pueblo es protagonista. Como ocurre en las mejores películas de Berlanga, cuyos guiones firmara Azcona.
Incluso podría decirse que tiene aires de película del Oeste, en el sentido de que vemos a dos personajes forasteros (papeles interpretados magníficamente por Resines y Ciges), que se acercan, en una moto con sidecar, a un singular pueblo de montaña, donde se viven momentos delirantes a través de diálogos ingeniosos -el propio Cuerda  es el guionista/dialoguista- y llenos de humor, en los que se muestra lo grotesco de lo cotidiano, como esas elecciones en las que se elige a las fuerzas vivas,  a saber, el alcalde (“Alcalde, todos somos contingentes pero tú eres necesario”), el cura, el maestro y hasta una puta.