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sábado, 31 de diciembre de 2011

Fin de Año

Campiña Cántabra
Un año más. El tiempo corre veloz por las praderas como un potro (o potranca) desbocado en su afán por llegar a algún lugar en el mundo. Encontrar tu lugar en el mundo es una necesidad. O un simple deseo. Tener referencias. Saber donde está uno parado, que dirían los hispanos. El Eros moviendo tus alas... precisamente de deseo. Volando hacia otros mundos, en los que acabas encontrando la temperatura afectiva adecuada. Sobrevolando como un ángel, cigüeña o golondrina la surrealidad. Volar como sueño recurrente de infancia. Batir las alas. Soñar con ser pájaro. Atravesar el mundo de punta a cabo. Volver a explorar el entorno. Sentir la vida. Sentirlo todo de todas las maneras posibles. Como quisiera Pessoa. Grande, el poeta portugués. Vivir despierto. Vivir de claridades, de realidades, y no sólo de sueños, porque tan pueril es vivir de sueños como de silogismos, según el maestro Umbral, que sigue ahí, susurrándome palabras con fuerza. Todo reside en los afectos. Y por ellos nos movemos. Para otros (y otras) todo parece residir en el poder, en la guita, que putrefacciona todo cuanto toca. Todo se compra y se vende. El sexo como motor de arranque. El cibersexo. Lo cibernáutico como modo de vida occidental. Global. Glocal. La decadencia de Occidente. La emergencia de Brasil, y China y Japón. Huracanes. Terremotos. Marejadas. Explosiones nucleares. Revueltas en el mundo árabe. Gadafis estrellados en su propio egolatrismo. Bin o Ben Laden acribillado en su zulo. Libre mercado. Buitres carroñeros. Crisis de valores. Crisis existencial. Crisis, what crisis? Empitonados por la economía, enculados por hipotecas absurdas, jodidos por los banqueros y banqueras ávida dóllars, chingados por la política "fascistoide" que beneficia a los tiburones y deja en pelota picada a los de las bajas esferas, a la chusma, al hampa, que no interesa a nadie. Corrupción al por mayor. Tramas de risa. Trajes cortados por crápulas, como el tal valençiá. Esto no hay dios quien remedie. Igualdad, fraternidad y libertad como ideales imposibles, que ninguna revolución logrará implantar en la sociedad/suciedad. El miedo a la libertad. La elección del bienestar o la miseria a cambio de falta de libertades. La ignorancia como germen de esclavitud. El imperio yanki arreando candela al mundo, sobre todo a los Afganistanes e Irakes. El sistema (Gran Hermano) apisonando nuestros sueños. Que desgracia. Canibalismo a la carta. El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. Qué enorme, Greenaway. Woody Allen soplando el clarinete en la Gran Manzana. Un lunes cualquiera. Medianoche en París. Pero esto no es lo que quería contaros. Se me fue la santa a los cielos. Quizá fuera el santo Ecce Homo. Lo siento. Que alguien (alguién, que dirían en mi aldea) me la baje. Retomo.

Cada cual debe hallar su espacio. Y su tiempo. Su tempo. Somos hijos (e hijas) de nuestro tiempo, que acelera su paso a ritmo vertiginoso. No hay quien a parar los relojes del tiempo, que se revela dimensional y agujereado en su infinitud curvada. Figura que a lo mejor ni existe. O sí. La relatividad, siempre presente, en este universo desconocido como un enorme cerebro, complejo e ininteligible, acaso como un queso Gruyère. La incertidumbre. Y el azar como parte esencial, formando parte de nuestras vidas. Match point. La cuenta atrás. La cuenta, por favor, garçon. La finitud nos invita a seguir recorriendo camino.  Caminante sí hay camino al andar, bajo un firmamento tachonado de estrellas apagadas hace millones de años. Caminante sí hay camino y también estelas en la mar. El sabernos mortales (y rosa) nos ayuda a vivir cada instante, con intensidad, a toda mecha, carpe diem, dándole estopa a las ilusiones, que a veces se trocan en banalidad, en fruslería. Qué viva la bagatela. Lo demás es cuento. ¿Queréis que os cuente el cuento del gallo capón?... Clases, correcciones, reportajes, crónicas, publirreportajes, ciclos y tardes de cine (hasta que pegara un giro la política)... así voy conformando esta vida de prosa y absurdo, a veces puesto en orden y (des)concierto. 

Hay que buscar belleza (bondad) en la naturaleza, en el ser humano, que en ocasiones adopta dientes de lobo o loba. Prefiero las lobas amamantadoras. Ejercer de Rómulo (o Remo) surcando mares y ríos. Tras la paz interior, y esa serenidad que da el sueño cobijador de un castaño o de un nogal centenario. 

Un año más que se pierde, o se gana, depende de cómo se quiera recordar. Echo la vista atrás y me doy cuenta de tantas y tantas cosas. Darse cuenta es algo imprescindible. Hago auto-análisis. Me dejo hacer. Voy haciendo, componiendo clases, talleres de memoria, reportajes, crónicas, publis, correcciones (la última fue para la editorial LID sobre un libro intitulado Despierta el talento, esto creo que no lo había dicho). 

Ningún tiempo pasado fue mejor, aunque a uno le guste regodearse en la memoria, esa fuente de placer, y casi siempre de dolor. El recuerdo (y el saber) produce dolor, no siempre, y es fuente de transpiración. Que la inspiración y las musas nos pillen trabajando. La memoria ayuda a componer la sinfonía de la ficción, aunque sea en y desde el desván de las telarañas. Intento recordar, sobre todo los buenos momentos, siempre con afecto y desde el mismo. 

Hoy me apetece escribir un canto a la amistad y todo aquello que procura bienestar. Gritar palabras amorosas desde el alto del Catoute. Subido a la cumbre del tiempo. Recuerdo una primavera espléndida (no me preguntéis por qué) y un verano cargado de viajes por el interior de la provincia, incluso fuera de la misma. 

Lago Somido o Sumido-El Bierzo
Castillo de Cornatel-El Bierzo

Viajes por el Bierzo, que se muestra lindísimo en su lago Sumido o Somido, mientras saboreo, en compañía amorosa, un bocata de jamón serrano; hago un alto en el Bierzo-mirador, recostado bajo las faldas del castillo de Cornatel, y prosigo ruta por ese Bierzo serrano escondido en el útero de Gistredo, por ese Bierzo fluvial, que me embarca en una aventura inolvidable. 

Valle de Finolledo
Burbia
Con Javi y Ana en Alto de San Bartolo-El Bierzo

Recorro algunos mapas afectivos: el Alto de San Bartolo en su mirada al valle de Finolledo, Vega de Espinareda y el monasterio-colegio en el que nunca estudié (donde el ex Rector Avelino Rellán sigue morando), la  coqueta aldea de Penoselo, la cinematográfica Burbia, la musical Aira da pedra (la aldeíca, según Nombela)... Qué maravilla, queridos amigos Javi y Ana, querida Amor. 

Salentinos
Salientes
Salentinos (punto de partida al Catoute) y Salientes (extraordinario el descubrimiento del escritor Antoniorrobles gracias a Mónica y Antonio Robles, los responsables de Mil madreñas rojas) como espacios insustituibles, a los que volveré una y otra vez. La peña del Seo, con su pasado de wólfram, como lugar olvidado (en el Bierzo Alto ni se sabe de su existencia) Qué curioso. Lo mismo ocurre con Ferradillo (la pequeña Rusia). Será que la historia la escriben siempre los mismos, en este caso los fachas. 

Con Jaime y Abraham en el bar Bierzo- Potes (Cantabria)
Potes-Cantabria
Monasterio de Viaceli-Cóbreces (Cantabria)

Y luego esos días de estío, rodeado de mar, vacas y lírico verdor, en Cóbreces, re-descubriendo la espiritualidad que procura el monacato de Viaceli, nombre de algún clavel, abadía de esperanzas, en compañía del padre Leo (que es un hombre bueno y buen hombre), comiendo al lado de la enigmática JMJ y una monjita desdoblada en su deseo (vaya deseo el suyo) por alcanzar la estupidez celestial. Qué pena. Esos paseos por la Cantabria infinita. Y ese reencuentro con Jaime y Abraham en Potes, pueblo ensoñador, que me religa con mi matria infantil. 

El Bolao-Cóbreces-Cantabria

El Capricho de Gaudí-Comillas-Cantabria
San Vicente de la Barquera-Cantabria
Desde San Glorio-Cantabria

Esa Cantabria que se abre como un cuadro expresionista y sublime, sembrado de acantilados y bosques milenarios. Ese regreso, después de tantos años, a Santillana del Mar, Comillas y a San Vicente de la Barquera (qué belleza). El sabor del queso trapense, bocado exquisito. El aromático tacto de otras viandas de monasterio. Los paseos amorosos por el "Bolado" como románticos empedernidos. Tanta pasión... para mucho. 

Llamazares en Lugueros

Lugueros-León

Olleros de Sabero-escenario de Escenas de cine mudo
A veces para nada. Como nos cuenta Julio Llamazares en su último libro de relatos, a quien vi en en la montaña leonesa, en Lugueros, un día en que en Noceda corrían los burros. Perdón. Un encuentro que resultó verdaderamente entrañable. "Vengo directamente desde Primout para verte", le digo a Julio, acaso para hacerle un guiño sobre la estancia del poeta Ángel González en esa aldea perdida en el Alto Bierzo. Ya serán menos lobos, Caperucita. "Bueno, en realidad vengo a verte desde Noceda del Bierzo". 

Primout
El encuentro literario en Noceda también se me hizo emocionante, y ese recuerdo del amigo Mingo, cuando leí algo sobre tapines y bodegas, me latió hondo: "En realidad, tú inventaste las Tardes de Autor con aquellas veladas literarias en la bodega". Qué bonito. Tantos encuentros... Como el que tuviera, ciertamente inesperado, con Aitana Sánchez Gijón en Comillas, donde Gaudí, el genio inspirado en los hongos de la Capadocia, tiene su Capricho. Una Cantabria que me hace recordar los Países Bajos, y aun Inglaterra y Gales, en su belleza paisajística. Suave y dulce como una melodía pastoral. 

Celorio-Asturias
Tazones-Asturias
Cudillero-Asturias
Llastres-Asturias
Y luego las "Asturies matries querides" a su paso por Llanes (vamos a parar en Llanes, decía el autobusero, en aquellos mis viajes eternos e inolvidables como joven estudiante desde Oviedo a Bilbao), la Ribadesella de los descensos en canoa, las playas de Celorio, que tanto gustan al cineasta Gonzalo Suárez, la aldea pesquera de Tazones, la ahora mediática Llastres, el algo decepcionante Cudillero (tanto me había hablado Yolanda, que lo creía paraíso), el puerto de Ventana y el salvaje esplendor de la naturaleza, Peña Ubiña alumbrando los sueños, Babia al fondo, brotada en alucinación, Truébano como espacio acogedor. 


Puerto Ventana-Asturias
En Babia-León
Peña Ubiña

Truébano-Babia

Jose y Ludi en Truébano

Gracias, José, gracias, Ludi, por vuestra hospitalidad. El puente de las palomas. La entrada en Laciana. Y el último trecho hasta alcanzar de  nuevo la matria. A la orilla queda la estación de Páramo del Sil, donde el autor de Áspero mundo llegara un día de lluvia, posguerra y desamparo. 

Luarca

Tumba de Severo Ochoa-Luarca

Centro cultural Diego Jesús Jiménez en Priego-Cuenca

Priego al fondo
Pero el verano no parece agotarse. Y el 2011 dio mucho de sí. Un agosto estirado como cuello de jirafa. Festivo, jaranero, poético. Como ese Priego que pervivirá más allá de todo olvido. Dispuesto a repetirlo, aunque ya no pueda bañarme en las mismas aguas, ni siquiera en el mismo reguero. Antonio Colinas aportando luz mediterránea, Luis Alberto de Cuenca resumiendo su poética en Eros y Tánatos... Priego impregnado de afectos y amistades: Olga, Anabel, Adriana, Társila, María, Idoia, Ángel Luis Luján, Miguel Mula, Rafa Escobar, Curiel, Fernando Nombela, Pilar Blanco, César Gavela, Tomás Néstor, José Enrique Martínez...  y tantos otros y otras.

Taramundi
Tapia de Casariego
Desde Ribadeo-Galicia

Y esos viajes a la Galicia ortegal y folclórica, que ya son un ritual imprescindible, y a la playa de As Catedrais, escenario gótico, como de leyenda draculina. Un recorrido ceremonial por el pueblo pesquero de Rinlo, por Ribadeo (donde existe una calle dedicada a Villafranca del Bierzo y donde vive un paisano nocedense, Cape), y a tantos sitios, incluidos Castropol y Tapia de Casariego (insólita por su atole tapiego, o sea, mexica) y Luarca (me entusiasma este lugar donde nacieran a Severo Ochoa y Alsa-Autobuses de Luarca Sociedad Anónima), Vegadeo (tal vez la ría más cercana del Bierzo), Taramundi (cuyo nombre remoto y primigenio me sigue haciendo soñar despierto). O bien ese viaje iniciático a Mondoñedo para encontrarme con Cunqueiro y su mundo de fabulación. Y a Foz. La vuelta a A Fonsagrada, por segundo año consecutivo, tras los pasos del documental Elogio de la distancia y el gran Bolaño, el chef del restaurante Cantábrico. 
Restaurante Bolaño-A Fonsagrada-Galicia

As Catedrais-Galicia

Rinlo-Galicia

El verano como la estación más poética del año, que rematé volviendo sobre mis pasos de estudiante universitario a esa Salamanca de viva la Pepa, bellísima en su monumentalidad (incluidas algunas "seras" humanas) y en su intra-historia a orillas del Tormes. A decir verdad, se me apareció en todo su fulgor el alma de la Santa Teresa. 
                           Claustro de Fonseca-Salamanca

CoArizona-Lugo
Luis Tosar en concierto-Lugo 
Budiño y Kepa Junquera-Lugo

Y un otoño cálido y polícromo, arrullado por el canto de los urogallos. Un San Froilán lucense rebosante de estupendos conciertos, como el de los Arizona Baby y los Coronas (los Co-Arizona), Budiño y Kepa Junquera o Berrogüeto. Incluso la presencia de Luis Tosar y su banda. Un otoño teñido por aromas marroquíes: Marrakech, Esssaouira, Rabat, Temara, Casablanca o Casa. 

Rabat-Marruecos
Un otoño-magosto dándole estopa, ahora sí, a los malos espíritus. Hay que espantar los meigos y meigas. Aún así siguen ocurriendo desgracias. Inevitable que es la muerte, la muy cabrona. El accidente mortal de un vecino, Venancio el de Josetón, me produjo una gran tristeza. Y la muerte de María, de la que acabo de enterarme, me ha desmoronado. Una chica bembibrense, con quien tuve algún trato. Joven y sonriente. Una mierda, el cáncer. La muerte, siempre la muerte, de varias personas, paisanos, paisanas, vecinos, etc. Un otoño de expos fotográficas como las de Robés: La Habana y El oficio de mirar (dedicada al maestro Pereira). Incluso alguna excelente expo invernal, como la de Presa, que hiciera el pasado mes de marzo en La Moncloa de Cacabelos. Y un invierno que promete. De momento, Sara R. Gallardo nos ha obsequiado su Epidermia

El agujero de Helmand, Fidalgo, Néstor y Fabiola-Bembibre 
Pero este también fue el año de otras presentaciones de libros: el rulfiano El agujero de Helmand, de Fidalgo,  el Tintero de Tierra, de Abelius, Luz in móvil, de Aínda, Llorar lo alegre, de Saravia...

Si es que un año se pasa volando pero puede ser nutritivo y esencial, chingado y esperanzador. 

Vino berciano

Recupero este texto que escribiera en Diario de León en el 2004.




AHORA que hemos descubierto que el vino, además de ser una bebida que gusta mucho a los bercianos, resulta beneficioso para la salud, no dudemos en obsequiarnos un vaso en cada comida porque a lo mejor, y con un poco de suerte, nos hacemos fuertes como robles y no nos tumban ni las bombas. Ahora que en el Bierzo hay un vino excelente, como el Dominio de Tares, Cepas Viejas, debemos aficionarnos a chuparlo en comidas y cenas, echar un "vaixín" cada vez que nos dé por entrarle al jamón o a la cecina. 


En el Bierzo es habitual tomar vinos en las bodegas y bares de los pueblos y villas. La ronda, sobre todo los fines de semana, es algo que hacen muchos bercianos, incluso los rapacines que aún no están en edad de beber, o al menos que no están en edad de abotargarse de alcohol. Pero este es otro tema, que convendría tratar con más detenimiento. A los chavalines no suele gustarles el vino. No han mamao la cultura de la cepa. En cambio, se han "jartao" de coca-colas y fantas. También acostumbran a darle al calimocho, que es una mezcolanza un poco asquerosa de vino y coca-cola, aparte de la cerveza y los cubatillas. 


La generación de los más jóvenes no tiene por costumbre tomar vino en las comidas. Se hacen los abstemios en casa, delante de los papis, y luego pillan unas cogorzas del copón bendito cuando salen a la calle en busca de jarana hasta altas horas de la madrugada. Los jovencitos prefieren algunos licores que, mezclados con otros, resultan casi siempre explosivos para el organismo. Un poco de vino en cada comida sienta muy bien a cualquiera, salvo que el médico de turno te lo haya prohibido por alguna razón, porque el vino, si es de cosecha, te ayuda a digerir la comida, sobre todo si se trata de una comida copiosa en la que hay pulpo, callos o lacón con pimientos. 


Sabemos que en el Bierzo al personal le gusta comer mucho y bien. Las cosas con moderación, se decía antaño, no perjudican a nadie. Y algo de verdad debe de haber. No hay más que ver a algunos señorines y señorinas, que rondan el siglo, y se conservan como mozos y mozas. Casi todos han bebido vino a lo largo de su vida. Incluso han trasegado muchos cántaros y no pocas cubas. Ahí los tenemos, más enteros que algunos guajes. Un vaso de vino tinto a tiempo evita que tu corazón se infarte. Aunque los excesos en la vida suelen pagarse muy caros. No conviene, pues, excederse en nada o en casi nada.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Para ti, Sara

Sara R. Gallardo en la presentación de su libro Epidermia en el salón de té Kokoro

Te desnudas, Sara, con tus palabras, con tu poesía, esa palabra muda que sangra, esa herida sajada que se cose con el verbo, y que es fruto del dolor, amasada con libros y tormentas. Te descubres mientras escribes con tus manos tuyas, con tus manos suyas, tu historia, tu infancia-laberinto, tu adolescencia, tu-ahora descreído, impregnado de escepticismo: Los humanos somos como los insectos, igual de gregarios, de inseguros, de estúpidos… follan porque saben que se les acaba la vida. Escribes para buscar el silencio, tu propio silencio. Miras el mundo con los ojos que ella te dio. El mundo no se acaba, y tus miradas son mundo, incluso lo reinventan. Y fumas, y piensas y sientes, con tu deseo, tanto deseo en medio de toda esta tristeza de sal. Y así descubres o re-descubres el mundo, tu mundo interior, el universo cibernáutico en que vivimos. Te abres al tiempo presente, acaso para arrojarte de súbito al mundo intangible, a las palabras, que re-cobran vida, que brotan de tus entrañas, porque tú, Sara, eres víscera que palpita, que bombea sangre. Despiertas, acaso bajo la lluvia, con el despertador sonando a blues y a apatía y a café. Pero te vas dejando amanecer. Rompes con la sintaxis. Eres soy como el alma animal. Amas la belleza que ignoro en mí. Dejas que fluya el espíritu de la sangre, te dejas fluir en un monólogo interior, entender y gozar. entender y gozar, que nos devuelve a alguna realidad o subconsciencia,  tal vez a un relato de vampiros o fantasmas luna-sombra. En todo caso, tú, Sara R. Gallardo, has logrado, con tu Epidermia, con tus palabras de aceite, de cera de luna y de materias orgánicas o inorgánicas, sacudirnos el alma-cuerpo, abrasarnos la piel. 

lunes, 26 de diciembre de 2011

Alfonso Fernández-Manso

Alfonso Fernández Manso es un intrépido viajero, que ha decidido recorrer el mundo de un modo, digamos especial, como solían hacer otrora los peregrinos, que se quedaban a vivir durante meses o años en el camino, o a orillas de éste, sin prisa, porque lo importante del viaje es tomarse el tiempo necesario para ver y conocer cada uno de los lugares que uno elige. Y en esta ocasión Alfonso ha elegido Santa Bárbara, California, donde permanecerá hasta enero de 2012 trabajando en esta universidad gringa, viviendo su aventura entre la cultura latina y la yanki. 

Aunque Alfonso es vallisoletano y tiene casa en una aldea del Bierzo Alto -en realidad es ciudadano del mundo-, podemos verlo en el programa Madrileños por el mundo filmado en la costa californiana. En el instante 15:42 de este vídeo se les puede ver a él y a Carmen, su chica.  


Disfruta de la experiencia, estimado Alfonso, porque Vivir, como tú mismo señalas, es un Viaje. Un periplo por el espacio, el tiempo y otras dimensiones. Una colección de instantes, lugares y experiencias. 

Quienes sintáis curiosidad por este viajero y profesor de la Universidad de León en el Campus de Ponferrada, os recomiendo que visitéis su blog: http://www.alfonsomanso.blogspot.com/ No tiene desperdicio.

Esta página es mi guía de viaje, una biografía repleta de geografías multidimensionales. La causalidad pero sobre todo la casualidad han ido construyento mis identidades. Una fuerza vital que me ha llevado a crearme para creerme. Este es mi perfil autobiográfico, estos son mis verbos personales.

Investigar: Imaginar e Inventar son dos cualidades de la Ilusión. Pensar algo mejor, construir algo más perfecto. Desde la vida, incluso desde la Universidad, he jugado con este verbo cargado de significado y de inspiración.

Enseñar: Transmitir y Comunicar han sido desde joven un destino inconsciente que se convirtieron en un modo de vida. Una tarea estimulante e incluso decepcionante a la que he dedicado mis tiempos.

Pensar: Pensar para mi es re-pensar, volver a construir las ideas desde las raíces. Pensar es para mí reflexionar desde mi profundidad. Pienso porque quiero descifrar la mentira y entender como se mimetiza con la verdad. Pienso porque quiero descifrar la injusticia y entender como se mimetiza con el bien. Mi pensamiento acaba siempre siendo inverso, heterodoxo y marginal. 

Crear: La más estimulante creación tiene que ver con la estética, con la de la belleza. Intento buscar esta belleza, me afano en crearla, en compartirla, en regalarla. Esta belleza recorre palabras, volúmenes, planos,....intenta habitar mi mundo y el mundo.

Viajar: Me siento trashumante. Un nómada que acaba siempre volviendo al mismo sitio. De momento mi sitio es El Bierzo (León). Siempre estoy volviendo, siempre me estoy marchando. Una relación intensamente dialéctica con este territorio. Una constante vuelta al mundo y a la comarca.

domingo, 25 de diciembre de 2011

El Cheiroso o Lleirosu

El amigo y poeta Abel Aparicio me envía este texto que, a su vez, él recibe de un amigo filólogo y profesor de la Universidad de Oviedo a propósito de la toponimia de Cheiroso. 


El Ḷḷeirosu ye cumo chama a esi llagu la xente del conceyu de Páramu, según tengo entendío (anque you nun tengo datos de primera mano d'esi topónimu). Los fariegos (quiero dicir, la xente de Faru) chámanlu El Lleirosu, conforme a la súa fala, pero'l llagu tar ta en Páramu, anque quede mui cerca de Forniella.
    Ḷḷeirosu ~ Lleirosu vienen de ḷḷera, que ye una palabra asturllionesa que significa 'pedreiru, pedregal', ya que fai referencia a los enormes lleirones qu'arrodean el llagu. Las palabras ḷḷera, ḷḷeirón y ḷḷeirosu derivan n'última instancia del llatín GLAREA, que na llingua del Lacio significaba 'grava'.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Ramón Rubial, descendiente de Robledo de las Traviesas

Estatua de Rubial en Bilbao. Foto: Jose Manuel Arias Nogaledo


En 1978, en plena transición democrática, Ramón Rubial se convierte en el primer lehendakari.
"Honradez, fidelidad, perseverancia, veracidad, dignidad: tales son los sustantivos que, de inmediato y espontáneamente, surgen a la hora de evocar y definir a Ramón Rubial", escribe Felipe González en el prólogo de Ramón Rubial, un compromiso con el socialismo (1906-1986).

"Si algo se puede valorar en mí es la consecución ideológica; a pesar de las vicisitudes pasadas, continúo en el mismo sito" (Ramón Rubial) 


   Que el primer Lehendakari vasco de la etapa preautonómica en el Consejo General Vasco tenga orígenes bercianos me resulta, cuando menos, apasionante, digno de ser reseñado. 

Ramón Rubial con sus familiares en Robledo de Las Traviesas. Foto: Merce Rubial

Recuerdo que fue el ex alcalde nocedense Eliseo Nogaledo quien me habló por primera vez de Ramón Rubial. Entonces, uno vivía en otros mundos, incluso fuera de éstos, alejado de la política, lo que se me hace un error, porque el ser humano es un animal político, mal que nos pese, salvo que uno viva en una burbuja, apartado del mundanal ruido, cual eremita subido a su columna o torre de marfil, contemplando los atardeceres rosa en un estado de permanente éxtasis y entontecida felicidad. 

Transcurridos los años, y tras mi paso por la política local, me apetece insuflarle aún más vida al espíritu eterno de Ramón Rubial, una figura esencial en la política, un humanista humilde que lo fue todo y más en el Partido Socialista Español. Un hombre comprometido con la sociedad de su tiempo, que luchó por la libertad y la defensa de los obreros, lo que le valió la reclusión en cárceles, entre ellas El Dueso, durante varios años, incluso una condena a muerte y un destierro en Las Hurdes, tierra sin pan. Un ser humano extraordinario, un modelo a seguir, forjado como el hierro en su tierra natal, el País Vasco. 

Rubial con sus familiares. Foto: Merce Rubial

Ramón Rubial, aunque nacido en Erandio (Vizcaya), era descendiente del Bierzo. Su padre, José Rubial, procedía del barrio de Trasmundo, en Robledo de las Traviesas, pedanía perteneciente al Ayuntamiento de Noceda del Bierzo. 

Por su parte José, el padre de Ramón, tuvo tres hermanos, entre ellos, Benito, quien engendró ocho hijos, entre ellos Leopoldo, padre a su vez de José Rubial (vecino de Robledo de las Traviesas) y abuelo, por lo demás, de mi amiga Merce y su hermano Poldo. "Esto parece Cien años de soledad, como los Aureliano Buendía", me recuerda con humor mi amigo Javi Arias Nogaledo, quien me proporciona una información valiosísima sobre la estirpe Rubial. "Los otros hijos de Benito, Alfredo y Aída, se fueron a vivir a Villar de las Traviesas (Toreno), y el resto se quedaron en los barrios de Trasmundo y Villaverde".


"Mi padre -recuerda Ramón Rubial- fue uno de los fundadores del movimiento juvenil socialista... en Erandio". "José Rubial, el padre de Ramón, era un fuera de serie -añade José Solagaistúa-. Socialistas de esos ya no hay...". 

Rubial con sus familiares. Foto: Merce Rubial

En marzo de 1995 -tal como queda constancia en la dedicatoria que hace Ramón Rubial a sus familiares de Robledo de las Traviesas en su libro Ramón Rubial, un compromiso con el socialismo- visita el Bierzo, la tierra natal de su padre , y se encuentra con sus familiares. Aquel debió ser/fue sin duda un encuentro emocionante, que tanto Toño Álvarez Rubial (Tónicas), esto es, el primer alcalde socialista en Noceda (y familiar),  como su sucesor en el cargo, Eliseo Nogaledo, aparte de otros familiares de Robledo de las Traviesas, dan cuentan. Me hubiera encantado saludarlo, conocerlo, pero en esta época uno residía en el ombligo de la luna, México, o sea. 


Merce Rubial, que tuvo el privilegio de compartir un momento agradable con Ramón Rubial en Robledo de las Traviesas, lo recuerda humano, sencillo, sereno, con esa serenidad interior que la da sabiduría. "Se habló incluso de dedicarle una calle en el Ayuntamiento de Noceda", cuenta Merce. Pero al final todo se quedó en nada. Bien merecida se tiene este hombre una calle o una plaza en la tierra de su padre José. Queda dicho. 

Recomiendo la lectura de Ramón Rubial, un compromiso con el socialismo, libro prologado por el ex presidente Felipe González, que amablemente me ha prestado Merce Rubial, así como la visita de la web de la Fundación Rubial, que preside su hija Lentxu, quien fuera edil en el Ayuntamiento de Bilbao y que en la actualidad ejerce como senadora. 


*La Fundación Ramón Rubial-Españoles en el Mundo (http://www.ramonrubial.com/) se fundó en 1989 por el propio Rubial y Carmen García Bloise para ocuparse de los españoles que están en el extranjero. Entre sus objetivos figuran la promoción y defensa de los derechos de los españoles en el exterior y de los inmigrantes residentes en España, favoreciendo la integración de los inmigrantes en nuestra sociedad.